viernes 3 de septiembre de 2010

The Pillars of the Earth - Sin Spoilers


Los Pilares de la Tierra es una novela histórica de Ken Follet que cayó en mis manos hace un montón de años. Si la memoria no me falla fue en el año 2000, y recuerdo además que era verano. No recuerdo mucho más del libro, y la sensación que me ha acompañado durante todos estos años es de que no me gustó. Como prueba está que no he leído nada más del autor desde entonces.

Pero no por eso iba a darle la espalda a la adaptación de la cadena Starz. Una serie de argumento histórico, que incluía en su reparto a Ian McShane, bien merecía una oportunidad. Aunque finalmente el personaje de McShane no haya sido ni de lejos mi favorito, hay que comprender que no hace demasiado que pude disfrutar de su magistral actuación en Deadwood y su aparición en Los Pilares representaba un aliciente.

La mini-serie de 8 episodios se estrenó el pasado 23 de julio y ha sido cita obligada desde entonces. Ha sido una grata sorpresa y no descarto volver a leer la novela, ahora con un punto de vista diferente, unos diez años más tarde, y sin poder evitar tener la cara de los actores como referencia cuando lea sobre los personajes.

Como no recuerdo casi nada sobre ellos, no recuerdo sus descripciones. He oído comentarios al respecto, de gente quejándose porque no habían sido muy cuidadosos al buscar a los actores que los encarnasen. Por eso me da miedo que adapten al cine o a la televisión mis libros favoritos. En este caso, gracias a mi falta de memoria, no he padecido.

A través de estos personajes vemos los tumultuosos cambios políticos de la Inglaterra del siglo XII, la aparición de la arquitectura Gótica, y cómo no, el poder arrollador de la Iglesia Católica. Traiciones, luchas por el poder, batallas con espadas, hachas... y romanticismo, por supuesto.

En la serie, además de Ian McShane, con otro personaje malvado y retorcido entre sus manos, tenemos también otras caras conocidas, como la de Donald Sutherland o Rufus Sewell, quien interpreta a Tom El Constructor. Sarah Parish (Blackpool), Hayley Altwell en el papel de Aliena... y un buen montón más, casi todos ellos actores y actrices británicos.

La música es otro punto positivo de esta adaptación. Al contrario de lo que me pasó con Haven, cuyas piezas de piano acompañando algunas escenas me parecían desquiciadoras, en Los Pilares de la Tierra me ha parecido que las músicas estaban ahí para decorar cada momento con la intensidad, tensión o calma que se requería.

Tensión e intensidad, además de una trama nada simple que incluye a multitud de personajes son las bazas con las que juega esta serie. Quizá con un final algo deslucido, yo esperaba algo más radical, algo más duro e impactante. Pero he de reconocer que es un final coherente con la idea de 'continuidad' que nos van transmitiendo a lo largo de los episodios. La suerte que tienen los que no han leído la novela, o los que como yo son unos completos desmemoriados, es que no se pierden ninguna sorpresa: alianzas y traiciones, amores y asesinatos, incluso alguna que otra pseudo-resurrección... ingredientes que hacen Los Pilares de la Tierra una serie, sobre todo, emocionante.

Y otro punto a favor, muy importante, es la ambientación, los decorados, los vestuarios... que me han parecido muy bien cuidados y han superado la prueba de mi ojo crítico "busca-patinazos-históricos" (cualquier día veremos a alguien sacar un móvil en una serie o película presuntamente histórica).

Este verano no ha sido pobre en cuanto a nuevas series: Rubicon, Rizzoli & Isles, The Gates, Haven, Memphis Beat, Sherlock, Hot in Cleveland... que yo haya visto, y seguro que me dejo alguna... La cuestión es que, para mí, The Pillars of the Earth se lleva el premio, junto con Sherlock, a la mejor novedad de este verano 2010.

martes 24 de agosto de 2010

Estrenos, regresos y otras fiestas de guardar

Septiembre está a la vuelta de la esquina. La semana que viene muchos volvemos a trabajar, otros ya están en ello. Y la temporada 'oficial' de series también regresa, con nuevas temporadas y estrenos varios. ¿Podremos llevarlas todas al día? ¿Qué haremos con lo que hemos acumulado en verano? ¿Tendremos tiempo de hincar el diente a esas recomendaciones que nos van haciendo por el camino?...

Ha llegado la hora de priorizar. Gracias al calendario de Satrian, que yo voy a usar como chuleta, voy a enumerar lo que pretendo ver. Aunque sé que, en lo relacionado con el ocio, organizarse no sirve de nada y luego nos dejamos llevar por los impulsos. Estos creo que son y serán mis impulsos:

7 de septiembre - Sons of Anarchy: ¿Lograré esta temporada acumular episodios para pegarme pequeños maratones los domingos por la tarde? Lo dudo. Desde que descubrí la serie lo he intentado y siempre acabo cayendo en la trampa: en cuanto tengo los subtítulos, ¡a por ella!

8 de septiembre - Terriers: Nueva serie de la FX, nueva serie de Shawn Ryan (The Shield). Constará sólo de 13 episodios. Creo que una vez visto el piloto, no me costará acumularlos para un pequeño-gran maratón. ¡Eso contando que me guste...!

9 de septiembre - The Vampire Diaries: ¿Quién me lo iba a decir? El plan para esta serie es especial y elaborado. A saber: @noechan y una servidora acumularán capítulos de dos en dos para verlos juntas en mi casa uno de cada dos viernes por la tarde. ¿Llegará nuestro plan a buen puerto?


Nada nuevo que me interese hasta el 19 de septiembre: estreno en HBO de la serie Broadwalk Empire. Aunque creo que las expectativas se están poniendo por las nubes, intento no hacer demasiado caso, intento no ver promos. Quiero que me guste por lo que es, y no por lo que me han contado. ¿Qué será, será...?

El mogollón llegará el día 20 de septiembre con la vuelta de House (a la espera de conocer su fecha de estreno en España) y algunas novedades a las que daré una oportunidad: Lonestar, The Event y Hawaii Five-O.

Otra novedad: el 21 de septiembre se estrena la nueva de Michael Imperioli (alias Christopher Moltisanti), la policiaca Detroit 1-8-7 (Hawaii Cinco Cero, Detroit 187... qué numérico, me encanta).


22 de septiembre: estreno de la segunda temporada de Modern Family y de la nueva serie de espías que lleva el nombre de J.J. Abrams enganchado en la frente, para que todos nos hagamos ilusiones y luego... nos llevemos o no la desilusión; hablo de Undercovers.

Jueves, 23 de septiembre: día para ponerse el traje de gala, porque vuelven Fringe, Bones y The Mentalist por un lado, y Community, 30 Rock y The Office por el otro. A todas las sigo semana a semana, a excepción de 30 Rock, de la que acumularé episodios para hacer un maratón, tal y como he hecho este año. The Office en cambio quisiera llevarla al día para no perderme la aparición de Timothy Olyphant cuando tenga lugar, luego... ya veremos qué hago.

La nueva comedia de William Shatner (Denny Crane de Boston Legal) también se estrena este jueves tan completo previo a la Diada de la Mercè (patrona de Barcelona). Hablo de Shit my Dad Says, y tendrá su oportunidad. Tampoco he querido ver ninguna promo, pero tengo una ligera idea de a lo que me enfrento y no me pinta mal.


Por último, regresa Anatomía de Grey... Con la anterior temporada quedé escarmentada, prometiéndome no volver a picar. Pero nunca se sabe. Lo que sí sé es que no voy a tener ningún tipo de prisa y podré esperar perfectamente a la versión doblada.

Condenada a los viernes, vuelve el día 24 de septiembre - Supernatural. Esta tiene su puesto semanal asegurado. Y también regresa Medium, aunque a mí poco me importa porque es otra de las que veo a ritmo de emisión en España y en formato maratón. Voy una temporada por detrás de los que la siguen a ritmo USA.

28 de septiembre: estreno 'oficial' de No Ordinary Family. Mientras escribo estas líneas estoy a la espera de subtítulos del pre-air. Desde su anuncio me ha causado mala impresión: temo que ver a Michael Chiklis (The Shield) en estas circunstancias me provoque vergüenza ajena. Julie Benz no me preocupa porque me cae mal. Así que todo puede ser que esta quede tachada como 'una menos' antes de su estreno.

También el 28 de septiembre regresa una de las que tienen su puesto asegurado semana a semana. Se lo ha ganado por méritos propios. Hablo de The Good Wife.

Los que hayan leído hasta aquí echarán de menos muy probablemente alguna de sus citas con su gestor de descargas favorito. Este es mi calendario inicial. ¿Qué os parece? ¿Simplemente completo o más bien kamikaze?

lunes 23 de agosto de 2010

Nightmare - Avenged Sevenfold


Me gusta jugar a encontrar las influencias de un grupo cuando escucho sus discos. Con Avenged Sevenfold me resulta muy fácil, ya que parece que hemos bebido de las mismas fuentes. Será un asunto generacional.


Pongo algunos ejemplos: no cuesta mucho acordarse de Pantera cuando escuchas el tema God Hates Us; o pensar en Slash de Guns n' Roses ante uno de esos épicos solos de guitarra, como sería el caso del de Buried Alive, o incluso sentir los ecos de Metallica en algún que otro cambio de ritmo, por ejemplo en Nightmare, canción que da título a este álbum, y primer single.

Por el momento, Nightmare es para mí el disco del año. Mucho tendrían que cambiar las cosas, y una gran sorpresa me tendría que llevar por parte de otra banda, para destronar a estos chicos tatuados de California. Avenged Sevenfold empezó a rodar en 1999 y tiene ya seis trabajos. Este Nightmare es el primero tras la muerte del batería del grupo: The Rev, que ha sido reemplazado por Mike Portnoy de Dream Theatre. Antes de morir, el batería original grabó algunos coros que pueden escucharse en el álbum.

Es un álbum con once cortes de duración variable, pero que en general superan los seis minutos. Un heavy metal oscuro, con muchos coros, muy agresivo, pero también muy melódico. Las canciones son complejas y van del medio tiempo al sonido más contundente en cuestión de segundos.

M. Shadows (Matt Sanders) es un vocalista excepcional con un chorro de voz arrollador, cambiante, y que gusta de filigranas. Escuchad Tonight the World Dies y luego God Hate Us, y veréis de lo que es capaz.

Esta última, junto con Danger Line, Welcome to the Family y Natural Born Killers serían las canciones más cañeras del disco, con riffs más sólidos y de duración más breve. La grandeza, el derroche de sentimientos y la oscuridad están más presentes en Victim, So Far Away, la épica Buried Alive y Tonight the World Dies, a las que ya he hecho mención.

De los once temas que consta el que menos me gusta es Fiction, y no puedo a estas alturas escoger un favorito.

Del mismo modo que no podía cerrar este mes de agosto sin dedicarle una entrada como merece a un disco que me ha acompañado durante mis vacaciones y que no me canso de escuchar y de recomendar. Sólo nos queda cruzar los dedos esperando que su gira los traiga por aquí.


sábado 21 de agosto de 2010

Yo tenía un blog...

En el que escribía sobre series. Sobre las series que me gustan, sobre las que tengo pendientes y sobre las que me dan pie a ser cruel, criticarlas sin piedad y con sorna. Pero las vacaciones de verano han hecho estragos y, tras el fenómeno The Vampire Diaries, poco he tenido para destacar.

Desvirgué Californication y me la quedo, pero no he podido llegar más allá del tercer episodio de su primera temporada. Me atreví con series nuevas, algunas se quedaron conmigo como Hot in Cleveland y otras pasaron a mejor vida, como Pretty Little Liars, The Gates o Haven. Y también me arremangué y me ocupé de asuntos pendientes: sigo con The Wire, aunque parezca mentira. Pero voy muy muy lenta. El balance es positivo y aún estoy al inicio de la tercera temporada.

¡Ha vuelto Weeds! Y ha vuelto estupenda, a juzgar por el primer episodio de esta sexta temporada. Y sigo con Hung, True Blood y la maravillosa The Pillars of the Earth, la gran sorpresa tras haber terminado con la deliciosa Sherlock, a la que ya echo de menos.

Pero el verano me está dejando asignaturas pendientes, como Rescue Me, la ya mencionada Californication, capítulos acumulados de la segunda temporada de White Collar, de la primera de Rizzoli & Isles, y esas que te van recomendando por el camino y ante las que asientes con la cabeza sabiendo que algún día llegarán los parones y las Navidades.

Pero en este blog también escribía sobre música. Un post que sé que no escribiré es el del show de Iron Maiden de esta misma noche en Valencia, porque al final decidí no ir y vender mi entrada. Cosas de la economía. También sé que no escribiré sobre ningún festival de verano: si el año pasado tuve Kobetasonik y Sonisphere, este año ha sido de sequía. Después del gran concierto de Kiss sólo puedo esperar la llegada de un octubre que promete, y dedicarme a escuchar estos nuevos trabajos de los que ya hablé.

Está siendo un verano de estrenos musicales la mar de interesantes. Pero me he obsesionado con uno de ellos: Nightmare, de Avenged Sevenfold. Durante semanas no he escuchado otra cosa y ahora, para "ampliar horizontes", me dedico también a rescatar los trabajos anteriores de la banda. La voz de Matt Sanders (a.k.a. M. Shadows) me ha acompañado a Tossa de Mar, a Roma y está presente mientras hago desplazamientos cortos en coche, me ducho, o limpio la casa. Siguiendo con mi campaña: todo el mundo debería escuchar este disco, incluso si no os gusta la caña. Nunca se sabe qué grupo os puede hacer meter un pie dentro del mundo del Rock and Roll.

Y por último, Querido Bloc también es un blog en el que he escrito, de vez en cuando, sobre libros. Este año está siendo sin duda el año de Canción de Hielo y Fuego. Tras el adictivo Juego de Tronos cayó Choque de Reyes, que no me enganchó tanto como el primero, y ahora me encuentro entregada en cuerpo y alma a la maravilla que es Tormenta de Espadas. Mientras, y esperando a que llegue el momento de cerrar esta etapa temporalmente, hasta volver a empezar con el cuarto de la saga, no dejo de comprar libros y la lectura pendiente se me acumula: me esperan algunos volúmenes de historia de Isaac Asimov, así como El Héroe de las Mil Caras, que me dejó Thursnext.

Yo tenía un blog en el que, al final, he vuelto a escribir.

lunes 26 de julio de 2010

Series en Verano de 2010: Tercera parte

Quien bien te quiere te hará llorar...

Eso dicen. En este caso, es una exageración, pero me sirve como pie para contar mi experiencia (traumática) con la serie Louie. Alguien querido, de hecho fue Thursnext, me la recomendó... Y no me ha hecho llorar, pero me ha parecido un horror de serie. De esas que te afectan al estómago. Y siento ser tan brusca, pero es que hay veces que no se puede maquillar lo visto. Nada. Horrorosa.

Sigo con (o mejor dicho, contra) Haven. Me puse con el segundo episodio más por curiosidad que por otra cosa. Y creo que lo que más me repele de la serie son sus dos protagonistas, la FBI rubia y el policía pseudo-guaperas. Además, el segundo capítulo me pareció una especie de repetición del primero, en parte porque alguien enfadado provoca algún acontecimiento negativo y fuera de lo común, y las personas a su alrededor, sospechosos de entrada, al final resultan ser las pobres víctimas que tanto le quieren. No os puedo dar más información porque no acabé de ver el episodio. Confirmado el descarte.

The Gates es otra que he descartado. Me puse con el tercer episodio sin muchas ganas, porque aunque el piloto no me pareció del todo mal, y el segundo tampoco fue tan horrible, los primeros minutos del tercero me hicieron preguntarme: "¿Qué narices estás haciendo perdiendo el tiempo con esto?". Penosa y lamentable.

Con vuestro permiso, me quito la cresta punki y me marcho a prados más verdes, en los que me siento más a gusto brincando sin sobresaltos, ni para bien ni para mal: es el prado de White Collar, que ha regresado con esta segunda temporada tal y como nos dejó con la primera. ¿Y cómo es eso? Pues no lo sé describir muy bien, ya que la serie es un "ni fu ni fa" en toda regla, pero que me gusta y me entretiene. Además, Matt Bomer es tan rematadamente guapo, que sólo con verlo alimenta.

Más de lo mismo estoy encontrando también en esta séptima temporada de Entourage. Vi el primer grupito de tres capítulos este fin de semana y he de decir que eché de menos a Ari Gold y a Lloyd. Para mí Gold es el auténtico interés de la serie, y me supo a poco. De momento, nada nuevo bajo el sol. Tenía muchas ganas y al final lo que sentí fue bastante indiferencia.

Y paso de la indiferencia a la experimentación para hablar de Pretty Little Liars. Tengo a las Slayers al completo enganchadas a este otro culebrón adolescente. Sólo falto yo y, tras haber visto el primer episodio, tengo algo de curiosidad por ver cómo sigue. Pero para no faltar a la verdad diré que tengo muy poca curiosidad. Vamos, que el piloto no me gustó. Que me pareció Sensación de Vivir (90210) meets Sé lo que hicisteis el último verano. Creo que no vamos a ser grandes amigas, pero aún tengo que ver un par de capítulos más para asegurarme... que tras la experiencia The Vampire Diaries, una ya no sabe lo que se va a encontrar.

viernes 23 de julio de 2010

Rizzoli & Isles: Ni más ni menos

A veces la primera impresión no engaña. Con Rizzoli & Isles, todo lo que pude imaginar al leer la sinopsis, ver las fotos promocionales y alguna promo, se ha materializado con el visionado de los dos primeros episodios. Y esto no tiene por qué ser necesariamente malo.

Lo primero que pensé de esta nueva serie veraniega de TNT fue: "Como Bones pero con dos chicas". Salvando las distancias, se parecen bastante. Es una serie policíaca de casos autoconclusivos, en la que vemos también algo de la vida privada de sus protagonistas.

Maura Isles y Jane Rizzoli son además amigas, y muy diferentes entre sí, como lo son Booth y Brennan. Me gusta mucho lo cómplices que son, no sólo en el trabajo, sino incluso a la hora de lanzarse miraditas cuando algún tío interesante entra en escena. Cuando Rizzoli necesita huir de su casa y de su familia, la vemos acudir a casa de Isles, donde tiene una habitación preparada, además de compañía, apoyo y consejo.

Y cuando Isles se comporta como ella suele comportarse, tiene a Rizzoli dándole instrucciones sobre cómo debería relacionarse con los que la rodean. Porque en ese sentido, Isles sí es un poco Brennan, ya que tiene problemas para socializar y, tal y como ella misma nos dice en el segundo episodio: "me daban miedo las personas vivas".

Maura Isles no es una antropóloga forense como Brennan, pero sí es una médico forense y un cerebrito peculiar, y Jane Rizzoli no es una agente del FBI como Booth, pero sí que es una Detective de Homicidios bastante dura, que ha preferido dedicarse a su carrera a elegir una vida familiar. Y esta decisión le supone vivir en batalla constante con su madre.

Lorraine Bracco (la psiquiatra de Tony Soprano) da vida a la madre de Jane, y Chazz Palminteri es su padre. Tiene también un hermano pequeño que está empezando su carrera como policía y la toma como ejemplo a seguir. Los cuatro forman una típica familia italo-americana, de estracto humilde. Todo lo contrario a Isles, quien vive sola y es súper pija.

En el primer capítulo, Rizzoli va a verla a su casa y cuando ésta le abre la puerta le dice que parece que siempre esté preparada para una sesión fotográfica. Aún no sabemos de dónde le viene el dinero, pero por lo que he podido leer, lo sabremos y tendrá que ver con algún nuevo caso o nuevo personaje.

Como todas estas series de cable, en Rizzoli & Isles podemos irnos preparando para el desfile de caras conocidas en calidad de estrellas invitadas, y tenemos además un buen montón de secundarios que trabajan en la policía de Boston junto a las dos protagonistas, entre ellos: Donnie Wahlberg. Los más jóvenes lo identificarán por ser el hermano de Mark Wahlberg (productor ejecutivo de Entourage, por ejemplo) o por aparecer en la serie Band of Brothers, pero los que rondéis o superéis los 30, sabéis tan bien como yo que es y siempre será Donnie, de los New Kids on the Block.

Por el momento, y tras haber visto dos episodios, me quedo con Rizzoli & Isles. Sin ser nada del otro mundo, es justo lo que me esperaba. Y quizá por eso me siento cómoda viéndola. No hay sorpresas: una procedimental policíaca protagonizada por dos chicas guapas, fuertes, listas e independientes que tienen una bonita amistad. Ideal para ver tranquilamente una tarde o noche de verano.

lunes 19 de julio de 2010

The Wire: 1a temporada (Alerta, Spoilers)

Decía en mi anterior entrada que confiaba en que el rescate de una vieja conocida alegrase un poco esta época de visionado de series que, desde el romance con The Vampire Diaries, está siendo un poco sosa. La elegida no era la más indicada para este fin, sobre todo teniendo en cuenta mi relación tormentosa con ella... pero los impulsos son así.

Esta, que para muchos es La Serie con mayúsculas, se me ha resistido durante los últimos meses. Tras cuatro intentos no fructíferos, volví a tener “antojo de The Wire”, le dí una cuarta o quinta oportunidad (ver para creer) y logré no sólo pasar del maldito capítulo 7 sino acabar la primera temporada.

Antes de seguir con mi opinión, un veredicto precipitado: me ha gustado. ¿Creo que es “La Serie”? De momento no. ¿Me ha gustado tanto como The Shield? De momento, tampoco. Pero en esto de las series cada vez lo tengo más claro: es depende de cómo te coja el cuerpo. Y mi cuerpo ahora está receptivo a The Wire.

La sensación de lentitud que tuve desde un principio no ha cambiado. Ya no me parece insufriblemente lenta, pero sí carente de acción. Supongo que todo es acostumbrarse al ritmo de la serie y valorar otro tipo de cosas, como algunos diálogos, situaciones y personajes. El otro día, una amiga me comentó: “es como una película muuuuuy larga”, y creo que tiene razón aunque yo iría más allá: es como un libro, como una novela muuuuuy larga.

Es como una novela por ejemplo en la manera en la que te presenta a sus personajes. Todos tienen una identidad completa y compleja, con nombres, apellidos, apodos, presente, pasado y futuro. De todos vamos a ir conociendo poco a poco el cómo y por qué han llegado a dónde están. Si al principio puede parecer un poco complicado acordarse de todos y relacionar caras con nombres, a lo largo de los 13 capítulos de la temporada acabas conociéndoles como si de tus vecinos se tratase.

Y como ocurre con tus vecinos, a algunos les tendrás más simpatía y a otros menos. Y en The Wire ocurre como en la mayoría de series de este tipo: que a veces te encuentras simpatizando con personajes que están “al otro lado de la ley” y ponen tu ética y tu moralidad a prueba. Incluso llegas a admirar la perfecta organización codificada que tienen en el bando criminal, con sus bípers, sus códigos numéricos y una serie de protocolos que dejan en pelotas al bando policial.

Al menos, durante los primeros episodios. Gracias a lo complicado que el bando de los narcos se lo pone al equipo policial, personajes que en un primer momento pueden pasar desapercibidos o incluso parecer que sobran, se hacen con un puesto importante, ascendiendo en la escala de las simpatías e incluso de la admiración. Es el caso de Lester Freamon y Prez, encargados de descifrar los códigos numéricos de los bípers, por ejemplo.

Pero no son los únicos, porque si Freamon y Prez descifran unos códigos es porque previamente alguien se encargó de idearlos, y aquí retomo lo admirable de la organización empresarial que Stringer Bell y Avon Barksdale tienen entre manos.

Todos los personajes tienen sus claroscuros, todos los personajes disfrutan de unos minutos de gloria a lo largo de la temporada. Todos tienen la oportunidad de demostrarte quiénes son y qué saben hacer, y tú vas a decidir con quiénes te llevarías mejor y a quién no podrías soportar si se diese el caso. Y a falta de buenas dosis de acción, estos personajes demostrarán lo que son a través de buenos diálogos y de situaciones a veces con un punto cómico que a mí particularmente me han parecido deliciosas, aunque absurdas.

Por ejemplo, The Wire logró captar mi atención, arrancarme una sonrisa y un sentido “¡Hombressss...!”, en esa escena en la que Herc intenta mover una mesa de un lado de la oficina a otro, atravesando una puerta. Para ello, solicita la ayuda de sus compañeros, y también la del Teniente Daniels. La situación ocurre bajo la jocosa mirada de Freamon, quien mastica una sonrisa al darse cuenta, como nosotros, que están empujando la mesa en direcciones opuestas, con lo que la mesa nunca se mueve del sitio. Es una escena algo estúpida y que no viene a cuento, de acuerdo, pero me pareció una manera fantástica de abrir un episodio en una serie tan dura como esta.

Porque The Wire es una serie dura, y es una serie violenta. Y ya no nos hemos de asustar a estas alturas de la película. Aceptamos la violencia como un mal necesario en las series y películas policiacas, e incluso estamos acostumbrados a un poco de brutalidad policial. En The Wire se nos muestra sin complejos y de la misma manera que vemos lo que la banda de Barksdale le ha hecho a Brandon, el amigo de Omar, también vemos cómo todos los policías que pisan la calle, hacen uso de la fuerza bruta indiscriminada contra sospechosos y convictos.

También vemos dureza en la manera en la que se nos muestra a los drogadictos como Bubbles. Vivimos su adicción desde primera fila, vemos prácticamente lo que le acontece día a día. Podemos casi olerle. The Wire suda realismo, y puede compararse en su costumbrismo con una serie tan opuesta a ella como es Friday Night Lights: porque nos enseña desde el almuerzo que los niños a cargo de Wallace se llevan al cole, hasta cómo monta McNulty los muebles de Ikea para el dormitorio de sus hijos.

Justamente cuando me he hecho a la idea de que esta serie policiaca estaba más cerca de Los Soprano que de The Shield, en lo que a ritmo y a costumbrismo se refiere, ha sido cuando he empezado a encontrarle la gracia. Agradecí la acción temporal que se vivió posteriormente al balazo que recibió Kima Greggs, pero he aprendido a no esperar grandes persecuciones, carreras, patadas a puertas, y ese tipo de cosas que tanto abundaban en The Shield, por seguir con la comparación.

La adrenalina y la tensión que no te dan este tipo de escenas, la podemos encontrar en la continua impotencia al ver que a este equipo de policías los logros se les escurren entre los dedos sin dar frutos, y que cuando más cerca están de resolver algo, Stringer Bell, Dee o cualquiera de ellos, les hacen un buen corte de mangas.

Pero a pesar de esta tensión, a esta primera temporada de The Wire le ha faltado pasión. Será por eso que no seguí la ley de la “temporada + 1” y que comenzaré la segunda temporada en algún momento de esta semana, sin prisa, pero sin pausa... como el discurrir de sus episodios.

viernes 16 de julio de 2010

Series en Verano de 2010. Segunda parte

Acabé la quinta temporada de Doctor Who. Los capítulos fueron pasando bastante de prisa, aunque no con el afán compulsivo con el que vi las temporadas de David Tennant. No ha sido mi temporada favorita, pese a la mano de Moffat, de la que aún se habla y supongo que se seguirá hablando. Ha sido una temporada excelente, y sorprendente, muy cuidada en los detalles, con muchos giros, vueltas, tirabuzones... ¡¡Y con una companion maravillosa: Amy Pond!!

Para los amantes de los juegos temporales, para aquellos que no tienen claro si el futuro está escrito o si se puede cambiar... Es una temporada que te hace pensar y que te pone la imaginación, como es habitual, a tropecientas revoluciones por minuto. Y aunque Matt Smith me hizo gracia en seguida y me ha gustado mucho su interpretación, mi Doctor favorito (de los tres que conozco) sigue siendo David Tennant.

Acabé también con la cuarta temporada de 30 Rock. Impresionante. Nunca me acuerdo de lo mucho que me hace reir esta serie hasta que no estoy metida en faena. El momento en el que Jack trata a Jon Bon Jovi como basura, el personaje del británico Wesley Snipes, el capítulo de las madres, y el corte de mangas buenrollista de Kenneth, son de los mejores momentos y episodios que recuerdo.

Ha llegado el momento de hablar de True Blood, tras haber visto ya cuatro episodios de esta nueva temporada. No voy a decir que es la serie del verano, no voy a decir que es mi serie favorita, pero me está entreteniendo. Cada semana la veo con bastante puntualidad y esa hora que en la segunda temporada se me hacía eterna, ahora pasa en un suspiro. Buena señal de que ocurren cosas y que el bizarrismo de Alan Ball tiene captada mi morbosa atención.

No descarto un post completo dedicado a esta tercera temporada, ya que los momentos impactantes abundan, y los nuevos personajes que van apareciendo no me han dejado indiferente. Por el momento, destacar la escena "retorcida" entre Bill y Lorena, y la manera en la que nos engaña Alan Ball, mostrándonos escenas eróticas de todo tipo que al final resultan no ser lo que parecen.

Ha vuelto también Hung y, al contrario de lo que estoy haciendo con Entourage, he visto ya los dos primeros episodios. Entourage merece más consideración por mi parte, consideración que se la otorgo en forma de paciencia, de acumular episodios, para luego disfrutar de un buen maratón. Pero Hung no merece tanto cariño y esta segunda temporada ha vuelto, a mis ojos, peor de lo que se fue la primera. Está en la cuerda floja.

La franja de 20 y tantos minutos que hasta ahora ha estado llenando 30 Rock, tiene dos candidatas: Arrested Development y The IT Crowd, unos regalos de Noechan que todavía no he desenvuelto. Y otra comedia de breve duración que sí he probado y que además he aprobado es Hot in Cleveland. Leo en Twitter que no tiene buenas críticas. A mí me ha hecho reir mucho en sus dos primeros capítulos, así que continuaré mientras la serie se comporte y hasta donde me lo permita la cadena.

Pero no todas son buenas noticias y buenas impresiones: la cuarta temporada de Boston Legal está acabando con mi paciencia. Los chistes cada vez me parecen más ridículos y facilones. La ironía fina ha dejado paso a algún que otro momento escatológico, y la avalancha de nuevos personajes sin potencia da la sensación de vacío de poder. Ni Denny Crane está en su mejor momento, así que en este punto no sé si puedo darla por abandonada, ya que hace muchas semanas que no la toco, y ni me apetece ponerme con ella.

Mientras, ya estoy a punto de terminar esta última temporada de The Tudors, que no ha sido ni de lejos la mejor y sobre la que me gustaría escribir largo y tendido en un futuro. Desde la explosión de The Vampire Diaries y el gran impacto de la quinta temporada de Doctor Who, ninguna serie me ha dado grandes alegrías. Puede que el rescate de una vieja conocida, así como el comienzo de nuevas amistades me alegren el verano, pero eso ya os lo contaré otro día.

lunes 12 de julio de 2010

El piloto de Haven: Mi opinión personal e intransferible

En el piloto de la serie Haven conocemos un pueblo en el que pasan cosas sorprendentes, y a unas personas con habilidades o patologías extrañas. Esto puede parecer muy guay a primera vista, pero que al final queda muy deslucido porque todos los personajes parecen idiotas.

Vemos por ejemplo a uno que tiene súper fuerza y lanza a la gente disparada por ahí, y otra que controla la meteorología con sus estados de ánimo, causando tormentas, granizo, niebla súper espesa y tornados. Ambos están implicados en un asesinato. Pero bueno, ¡qué más da que haya un asesinato!, ¡qué más da que controlen la meteorología o tengan súper fuerza!, lo importante es que él la ama y tiene que darle felicidad y calma para que no cause más tormentas eléctricas cuando se enfade.

¿Perdona?

Vamos, que lo que puede parecer algo muy interesante y atractivo para el espectador, acaba enfocándose de una manera tan ñoña que parece que aquí lo único que importa es EL AMOR.

El “presunto” love interest de la protagonista es un policía al que vemos al inicio del episodio salvándola de despeñarse con el coche por un precipicio. La carretera se hunde, y esto también tiene su explicación, pero como se ve en los últimos minutos del episodio, me abstendré de comentar mis impresiones para evitar spoilers.

Este policía joven es un pseudo-guapete con cuerpazo al que le gusta vestir camisetitas ajustadas. Punto a favor. Su “habilidad” es que tiene una neuropatía que le impide sentir dolor físico (visto anteriormente en House, seguro que lo recordaréis). Así que cuando le disparan en un hombro, hace un rápido giro de cintura y sigue corriendo hacia adelante como el malo de Terminator 2. Esto mola porque es muy de súper héroe y puede tener su puntito palote.

En Haven podemos ver también al actor que hacía de noviete de la niña de Six Feet Under, al que tengo una antipatía visceral que va más allá de todo sentido común. Si de joven me parecía horripilante, ahora que se ha hecho mayor me da la sensación que trabaja aún mucho peor que entonces. Pero esto es muy subjetivo, al igual que es subjetivo el hecho de que la música que suena a lo largo de toda la serie, ese piano solemne e irritante típico de agunas películas de misterio, me saque de mis casillas y haga que me rechinen los dientes.

Hay dos personajes curiosos que me han parecido bastante interesantes, de esos que seguro que esconden algo. Hablo de los editores del periódico. Pero gracias a ellos, volvemos a vivir una escena en la que nos damos cuenta de que los personajes son tontos, o para ser justos: no han sido escritos con cariño.

Situación: una huérfana a la que estos dos personajes creepy pero guays le enseñan una foto antigua donde sale una mujer CLAVADA a ella. Podría ser la madre que nunca conoció, una tía o lo que sea. Pues ella aparta el recorte como si nada, sigue con su investigación y sus cosas y al final del episodio, cuando está a solas con el policía guapete-regular de cuerpo estupendo, saca la foto, se la enseña y le dice que siempre ha soñado que su madre cogería un autobús, rescataría a todos los huérfanos de los orfanatos y la iría a buscar.

Pero qué me estás contando...

Naturalmente, al final del capítulo nos damos cuenta de que ella no ha sido destinada a Maine por casualidad (¡¿ah sí?!, no me digas...) y que su jefe (que se parece a Michael Jackson: miedito) trama algo y habla con alguien por teléfono al respecto de la decisión que toma la FBI-rubia-de-caderas-anchas de quedarse en Haven un tiempecito investigando el tema de la mujer de la foto (que es ella con peluca).

Vamos, que a lo mejor veo el segundo, a ver si la cosa se anima, pero siempre desde la distancia... Mucho tienen que cambiar las cosas para que deje de pensar que los protagonistas tienen un comportamiento ñoño, tonto y absurdo, y que de misterio ahí no hay nada, porque te van a acabar intentando convencer de que IT’S ALL ABOUT LOVE.

martes 6 de julio de 2010

Música en Verano de 2010. Lanzamientos.

La verdad es que parece que se ponen todos de acuerdo. Varios grupos y solistas de Rock y Metal han publicado o van a publicar nuevos discos en estos meses de verano. Aquí voy a recopilar algunos de los que tengo constancia, aunque unos me interesen menos que otros. Las aportaciones (coherentes con el "espíritu" del post) serán bienvenidas.

Por ejemplo, hace un par de semanas, el veterano Ozzy Osbourne publicó su primer álbum en solitario desde 2007, que lleva por título Scream. Disco que ha provocado muchos comentarios (algunos no bien intencionados) sobre la ausencia de Zakk Wylde a la guitarra. Aquí está el primer single, Let Me Hear You Scream:

Tenéis el vídeo clip oficial en Youtube, pero la inserción está desactivada. Esta es la presentación de la canción en directo, el pasado 15 de junio en el programa de Jimmy Kimmel.

Por delante tenemos los lanzamientos del nuevo disco de Korn, que el próximo 13 de julio publican Remember Who You Are, y del grupo del batería de Pantera (Vinnie Paul) y el vocalista de Mudvayne (Chad Gray): Hellyeah, que el mismo día publican su nuevo Stampede.

Espero con ganas Book of Nightmares, el nuevo trabajo de Avenged Sevenfold. Sale en nada: el próximo 27 de julio, con una edición de esas que te hacen salivar. Y es que da gusto ver cómo algunos grupos ponen a la venta este tipo de ediciones, que hacen que valga la pena gastarse el dinero en algo más que un CD con un libreto cutre con dos fotos y agradecimientos.


Lo nuevo de uno de mis grupos favoritos llega el 3 de agosto. Se trata del nuevo disco de Buckcherry: All Night Long. Si escuchamos el primer single, del cual tenéis el vídeo clip a continuación, veremos que no nos encontramos con nada diferente a lo que podíamos esperar. Cosa que, por otra parte, a mí me parece perfecto.


El año pasado por estas fechas ya había podido verles en el festival Kobetasonik. Me sorprendieron gratamente y me lo pasé en grande escuchando en vivo a un grupo que sigo desde hace unos 10 años y que todavía no había tenido la oportunidad de disfrutar en directo.

Otro grupo que estrena disco en agosto es Black Label Society. La banda de Zakk Wylde vuelve con el álbum Order of the Black. Su lanzamiento será el 10 de agosto y este Parade of the Dead es el adelanto en forma de canción. A mí personalmente me ha encantado. Y me gustaría poder asistir a uno de sus conciertos, aunque me temo que para ello habrá que planear un viaje a Londres...


Desde que tengo a Zakk Wylde en Twitter estoy al tanto de su día a día de una manera que nunca imaginé. La verdad es que a veces creo que se pasa, informándonos a diario de su rutina de entrenamiento y mostrándonos imágenes de sus músculos. Creo que está perdiendo un poco el norte y, ya que estamos hablando de músculos y estética: barba ok, pero no nos pasemos.

Iron Maiden lanzará The Final Frontier el próximo 16 de agosto. El 21 de agosto cierran en Valencia una gira en la que están tocando un setlist nada atractivo desde mi punto de vista. El primer single, El Dorado, lleva unas semanas circulando y todavía no conozco a nadie que esté entusiasmado con el tema. Habrá que darle algo de tiempo...


El 31 de agosto, tras 8 años sin nuevo trabajo, vuelve el grupo de Joey Jordison (Slipknot): Murderdolls. A juzgar por el primer sencillo y por lo que he leído en alguna publicación especializada (yo soy terrible para poner etiquetas), parece que huyen un poco del punk rock de su primer disco Beyond the Valley of Murderdolls y los encontraremos más endurecidos. Sin querer entrar en debates de estilo, sólo diré que efectivamente, este primer sencillo sí me suena más metálico.


El disco se llamará Women and Children Last y este primer single lleva por título: My Dark Place Alone. Qué queréis que os diga... ¡¡a mí me encanta!!

Disturbed publica, también el 31 de agosto, Another Way to Die. Rebajados en alguna ocasión a la categoría de metal de segunda o de tercera división, cuentan con cuatro discos bastante dignos, siendo Believe el más conocido de todos. Veremos si se cumple el refrán que dice “no hay quinto malo”.

Y entrando ya en el mes de septiembre, además de lo nuevo de Kid Rock (del que aún se desconoce título y fecha exacta de lanzamiento), uno de mis grupos favoritos de los últimos años: Stone Sour (grupo del cantante de Slipknot, Corey Taylor), vuelve con Audio Secrecy. Será el 7 de septiembre y este es su primer single: Mission Statement.



Ahora queda esperar que todos estos se nos acerquen en sus giras y nos ofrezcan conciertos no sólo dignos, sino inolvidables. ¡Pero que no lo hagan todos de golpe otra vez!

lunes 5 de julio de 2010

Series en Verano de 2010. Primera parte.

Y yo me pregunto: ¿por qué no pusieron a Tito y a Piraña delante para que saliesen en la foto?

Tras el maratón con The Vampire Diaries no he vuelto a encontrar una serie que me enganche con tanta contundencia. Quizá la quinta temporada de Doctor Who es la única que está consiguiendo captar mi atención de forma parecida a aquella, pero sabía que era una apuesta segura, así que no tiene mérito.

Hice una lista de propósitos veraniegos y la hice pública en el último programa de la temporada de The TV Slayers. Como curiosidad: The Vampire Diaries era una serie que “vería si me quedaba tiempo y sin ser prioritaria” y fue la primera en caer, con sorprendente resultado. La cuarta temporada de 30 Rock no estaba ni en la lista, y también está cayendo, sin prisa pero sin pausa, en esos ratos en los que no tienes tiempo para algo de 40 minutos.

Acabar Deadwood fue otro de mis propósitos, algo que no está siendo como esperaba: si la primera temporada me pareció excepcional, las dos que le siguen, sin llegar a decepcionarme, no me han parecido tan buenas como la primera. No sé si es debido a que hay más trama política, a la llegada de nuevos personajes que restan minutos a los viejos o qué. Pero las excelentes sensaciones que me dio la primera, no se han vuelto a repetir.

Y algo similar, y bastante sorprendente, me está pasando con The Tudors. He pasado a ser fan de este drama histórico, a no tener demasiado interés en ella. Vi el primer episodio y ahí me quedé. Me cuesta mucho encontrar el momento propicio para ponerme con los siguientes y despedirme para siempre de la serie de Enrique VIII.

Están siendo unas semanas de muchos desencantos y desencuentros protagonizados por oportunidades a series pendientes o a nuevas series. Las dos primeras a las que le di un tiento fueron Chuck y Burn Notice. Tanto de la primera como de la segunda vi unos cuatro capítulos y ninguna de las dos me parecieron merecedoras de más. Chuck me parece una serie “chorra” y no tengo nada más que decir, y Burn Notice es a mis ojos algo parecido a “Corrupción en Miami”, pero actualizada, con unos personajes que no me caen simpáticos.

Le llegó también el turno a Warehouse 13, otra de esas series veraniegas del cable, de la que vi su primer episodio doble cuando se estrenó, cayendo irremediablemente en los brazos de Morfeo. Y en esta segunda oportunidad no me dormí, pero agarré el libro y me puse a leer. No me gusta tampoco. Mi pareja la sigue viendo y yo estoy adelantando con mis lecturas una cosa bárbara. ¡Que tampoco está mal!

Termino la oleada de fracasos con Memphis Beat. A esta no pensaba darle una oportunidad, pero leí el post que le dedicó Noa en su blog y me animé. El primer episodio no me gustó nada, y gran parte de culpa la tiene su actor principal: Jason Lee. En Twitter comparé su actuación con la visión de un accidente de tráfico: es tan horrible que no puedes apartar la vista de él. Vi el segundo episodio porque salía Juliette Lewis y es una tía a la que me gusta ver, y me sirvió para confirmar que la serie no me gusta.

Pero no todo ha sido malo: el piloto de Rubicon ha sido un buen descubrimiento que ha pasado la prueba con Notable, y The Gates se queda en el aprobado justito pero no voy a hacerle el feo de dejarla aparcada, por lo menos de momento.

En cuanto a la primera, su trama conspiratoria, y sus personajes inteligentes me atraen mucho, y en cuanto a la segunda, es una mezcla algo bizarra entre Mujeres Desesperadas y el túnel del terror, con una trama intrigante de esas en las que tú lo sabes todo y el policía de turno tiene que descubrir lo que tú ya sabes. Creo que la ABC me pondrá las cosas fáciles y la cancelará pronto, así que no me quitará demasiado tiempo.

Dejo para otra entrega los estrenos de nuevas temporadas como Entourage o Hung, a las que todavía no he podido hincarle el diente, y mi opinión sobre esta polémica tercera temporada de True Blood, además de lo que pueda surgir...

sábado 26 de junio de 2010

Kiss: You want the best, you got the best (Barcelona, 24/06/10)


Muy lejos queda ya 1997 y mis recuerdos de la primera vez que vi a Kiss son muy confusos. Digamos que recuerdo vagamente un espectáculo de Rock and Roll bastante excéntrico y la interpretación del tema Guantanamera. Poco más. La cuestión es que no estaba muy segura de si realmente cantaron Guantanamera o si fueron alucinaciones mías. El pasado jueves, 24 de junio, repetí la experiencia y pude confirmar, entre otras cosas, que no lo imaginé.

KISS es uno de esos grupos a los que todo amante del Rock and Roll debería ir a ver una vez en la vida. Y si me apuras, cualquier persona que quiera ver un espectáculo sin igual, también. Luces, pantallas gigantes, pirotecnia, disfraces, maquillaje, rock and roll festivo y mucha, mucha diversión. Los clásicos de la banda invitan a la fiesta, una fiesta que comenzó nada menos que así:



Pero la fiesta ya era un hecho antes de que KISS pisasen el escenario. La cantidad de gente con la cara pintada emulando a la banda era impresionante. Y en ningún otro concierto he visto a tantas generaciones juntas para pasarlo bien. Abuelas con la cara pintada como Paul Stanley, niños con las pinturas de guerra y el peinado inconfundible de Gene Simmons, y auténticos profesionales del homenaje que llevaban todo el equipo, plataformas incluídas.

El Palau Sant Jordi no estaba hasta la bandera, pero estaba lo suficientemente lleno para que al levantar la vista hacia las gradas no se viesen demasiados huecos. En la pista, se podía bailar con tranquilidad a una distancia prudencial del escenario, aunque era inevitable el contacto físico con los que te rodeaban. Bailar, cantar y saltar sin descanso, con casi todos lo temas que tocaron esa noche.

Repasaron bastante a fondo su último disco Sonic Boom, pero por supuesto que no obviaron los clásicos de la banda, como este Love Gun que incluyo en el post por el simple hecho de ser mi tema favorito del cuarteto de Nueva York:


No faltaron los artificios que todos esperábamos y que no por eso dejaron de sorprendernos: en el solo de guitarra de Tommy Thayer, la guitarra se marchó "volando" una vez hubo terminado, y en el solo de bajo, no nos faltó ver a Simmons escupiendo sangre falsa bajo una terrorífica luz verde.

Gene Simmons fue elevado hasta el arco superior de la torre de luces y desde allí arriba nos tocó, y Paul Stanley se sirvió de la tirolina para acercarse al centro de la pista y cantarnos desde allí el I Was Made for Loving You. Lo dicho: un ESPECTÁCULO, con mayúsculas.


Y para terminar esta espectacular noche de fiesta: Rock and Roll All Night... and party everyday! Enterrados en confetti y con una pirotecnia que nos venía que ni pintada por ser el día de Sant Joan, dejamos marchar a esta legendaria banda de Rock que inició su carrera en 1972 y que sigue dando caña de una manera admirable.

lunes 21 de junio de 2010

TVD: Segunda parte de la 1a temporada

El ritmo in crescendo de The Vampire Diaries tiene su momento cumbre en el último episodio de esta primera temporada: Founder's Day. Un cliffhanger de los que dejan huella nos dice adiós hasta septiembre y yo me despido de esta semana tan intensa de hormonas alborotadas y mordiscos sangrientos. The Vampire Diaries: ¡qué gran experiencia!

Si hablar de la primera parte de la temporada sin spoilers fue muy difícil, hacerlo sobre esta segunda mitad es prácticamente imposible, y muchas de las cosas que me apetece comentar se quedarían en el tintero. Así que si no has visto la primera temporada de TVD, lee mi anterior post, ponte con ello y luego ¡pásate por aquí a leer y a comentar!. Avisados estáis:

ESTE POST CONTIENE SPOILERS

Como ya comenté en la entrada anterior, uno de los signos más característicos de TVD es la gran cantidad de cosas que nos explican en un sólo episodio. Por ejemplo: ese vampiro pizzero acosador que además estaba relacionado con Anna y que le hace la vida imposible a Elena, nos regala con su actuación de stalker una excursión en coche de Damon y Peloliso que da mucho de sí.

En un sólo episodio puedes ver un accidente de coche, un rescate digno de caballero andante, un road trip, una pelea, una borrachera absurda, y finalmente, cómo Damon le arranca el corazón del pecho a Bree (Gina Torres) mientras ella aún está de pie y hablando. ¡Un capítulo redondo!

Siguen las salvajadas y sigue el trato peculiar que la serie da a sus personajes, sobre todo a los secundarios: hoy estás, mañana no, hoy no eres más que una excusa y mañana serás la clave para el desarrollo de la trama. Así que si obvié en mi anterior entrada a personajes como Logan, el reportero más dicharachero de Mystic Falls, o a Kelly, cougar y madre de Matt, a quien tenemos que agradecer una escena de las super-hot, es totalmente comprensible, porque su importancia es relativa y su popularidad varía según el momento.

Logan es el ex de Jenna, la tía de Elena y Jeremy. Porque, aunque Jenna está en el grupúsculo de los adultos insignificantes de la serie, es muy guapa y tiene que tener novietes a discreción. Tenemos a su ex: Logan, con el que tendrá un acercamiento, antes de que se transforme en vampiro; tenemos a Alaric, con quien se enrollará y a través del cual descubrirá que Isobel sigue con vida (más o menos), y tenemos a John Gilbert, el hermano de su cuñado, con el que tuvo algo en el pasado. ¿Quién dijo culebrón? Yo.

El momento en el que Jenna y Alaric ponen en común en el porche el nombre de Isobel, yo me vi venir una escena "Yo soy tu padre" entre Alaric y Elena, aunque luego la historia resultó más complicada todavía. Pero no adelantemos acontecimientos.

Jenna también le hace ojitos a Damon Somerhalder y comenta a sus espaldas cuán hot es, sin saber que él se está enterando de todo y haciendo muecas sin parar (vídeo aquí). Jenna es un personaje bastante vacío, aunque conozca algún secreto sobre Elena, que en la segunda parte de la temporada no ganará para sorpresas y disgustos.

Uno de los momentos más "oy oy oy..." es cuando Stefan le dice a Elena: "you're adopted". Le cuenta también más detalles sobre el accidente de sus padres, donde él estuvo. Porque él lo sabe todo, y aquí nada es casualidad.


Como en los culebrones más auténticos, los lazos familiares serán un enredo que roza lo fantástico: aquellos que considerabas tuyos no lo son, y el último en llegar será el hombre-Coca Cola, es decir, "la chispa de la vida". Reconozco que yo no me vi venir que John Gilbert fuese el padre biológico de Elena, y luego cuando me cuentan que fue él quien puso a Isobel en contacto con Damon por recomendación de Katherine, entonces ya me vuelvo loca.

La historia de Isobel es de lo más culebronesca: embarazada a los 16, deja a su hija al cuidado de una familia que no puede tener hijos... y reaparece convertida en una auténtica psicópata. Ha desconectado su humanidad, y no siente ni padece, ni siquiera por su hija. El entramado de relaciones que este personaje se trae entre manos es digno de estudio, y el encuentro que tiene con Damon en el episodio que lleva su nombre, muy llamativo (vídeo aquí, odio a Youtube).

Isobel es la ex mujer de Alaric, quien llega a Mystic Falls presuntamente como nuevo profesor de historia, pero que en realidad va a vengarse de Damon porque convirtió a su esposa en vampiro. Posteriormente, Alaric y Damon serán comunmente conocidos como el dúo dinámico.

Alaric tiene un anillo, atención. En esta serie todo es sobre la bisutería, así que no hay que pasar por alto ni anillos horteras, ni relojes de bolsillo ni nada parecido, seguro que tienen un valor intrínseco alucinante. Y John Gilbert tiene otro. Así que vemos a Damon asesinarlos a los dos de una manera maravillosa, para que luego ambos se pongan en pie como si nada.

John Gilbert es David Anders, actor que siempre recordaré por ser Sark en Alias, y aparece en los últimos episodios de la primera temporada de TVD. Además del momento en el que Damon le parte el cuello y lo tira desde una azotea, tiene otro gran momento de dolor en el último episodio, cuando "la que no es Elena" le corta los dedos de cuajo para librarlo del anillo que le protege.

Me encantó esa escena, y es que Gilbert no se hace querer, precisamente, sobre todo en el momento en que le clava una estaca en el corazón a la pobre Anna, mientras pretende reducir a cenizas a Damon y a unos cuantos vampiros más.

Damon Somergrijander sigue soltando perlas siempre que tiene ocasión y es el rey de la mueca, en esos momentos cómicos en los que se hace el chulito. Pero sobretodo, sabe moverse muy bien en la línea de lo que es ternura y lo que es psicopatía pura. En cuestión de minutos le vemos obligar a Elena a beber de su muñeca, sujetándola como rehén y acto seguido, besarle en el pelo con dulzura extrema. Ternura y dulzura falsa: es un psicópata y un pervertido.



Aunque durante toda la temporada ha hecho gala de su crueldad, en los últimos episodios he contemplado horrorizada cómo se acercaba a la redención. Como todo triste que se precie, su hermano Stefan vive unos momentos de debilidad en los que se pasa al lado oscuro, y nos enteramos de cómo fue la transformación de los Salvatore y por qué se llevan tan mal.

Lo peligroso llega cuando Stefan está en peligro y Damon empieza a mostrar signos de bondad provocados por el amor fraternal. No queremos un vampiro emo, queremos un vampiro cruel. Veremos qué pasa en la segunda temporada.

En los últimos episodios he percibido algo así como dos pequeñas tramas: la de los hombres y la de los niños. En el lado de los hombres tenemos a Damon, Alaric y John Gilbert. En el lado de los niños tenemos a los amigos de Elena y Stefan, a Jeremy, las fiestas, los consursos de Miss Mystic Falls, las carrozas y vestidos horteras y los rollitos de primavera.

Pero al final, ambas corrientes convergen y todo importa. Por ejemplo Bonnie, quien desapareció durante varios capítulos, permite indirectamente que Gilbert mate a unos cuantos vampiros y luego ayuda a Stefan a rescatar a su hermano de las llamas. Hasta el hijo estúpido del Alcalde esconde uno de los secretos más sorprendentes de la historia y que nos abre un montón de posibilidades para la próxima temporada.

Pero para sorpresas... el cliffhanger final. Un cliffhanger que, para no faltar al espíritu de la serie, describiré como SALVAJE.

sábado 19 de junio de 2010

TVD: Primera parte de la 1a temporada

Más que un post, creo que necesito un blog entero para hablar de mi última obsesión. Cuando vi el piloto, la puse a caldo, y no me retracto de nada de lo que dije, sino que añado un "y a pesar de ello, ¡me gusta!". También podría explicar las razones que me llevaron a darle una segunda oportunidad, como si me estuviese justificando, pero no... sólo diré un nombre: Pere (o Crítico en Serie, si os gusta más el rollo 2.0).

*Por si os apetece escuchar algo de lo que tiene que decir al respecto, al final del debate de este episodio del podcast La Caja de Spoilers, Pere habla sobre TVD.

Esta entrada no contiene spoilers, así que hayas visto o no la serie, estás invitado a visitar este pequeño pueblo de Virginia llamado Mystic Falls.

No quería empezar esta nueva aventura vampírico-adolescente de malas maneras, así que empecé viendo el piloto por segunda vez. La cutre-niebla seguía allí (pero debo decir que dejan de abusar de ella bastante pronto), los actores y actrices súper afectados y bastante limitados allí seguían, y todo lo que un día nos explicó Anne Rice en sus novelas obviado e incluso violado.

Pero esto es el siglo XXI, y aunque el mismo Damon "Somerhalder" Salvatore se llegue a escandalizar de lo que está leyendo en Crepúsculo, y recuerde con nostalgia a una Anne Rice que sí que sabía de qué iba el tema, hay que rendirse a la evidencia de que los vampiros ya no son lo que eran. Los vampiros de este culebrón enorme y maravilloso, también conocido como The Vampire Diaries, van al instituto, lavan coches a pleno sol, e incluso juegan a fútbol americano.

En TVD todo está centrado en la bisutería: anillos con propiedades mágicas, relojes de bolsillo que son un GPS de vampiros, y otros artefactos misteriosos con pinta de joya antigua que tienen unas propiedades extraordinarias. Y la kryptonita de los vampiros de TVD es la verbena, una hierba que les intoxica y debilita.

Stefan Salvatore, el hermano bueno de Damon, regresa a su pueblo de origen, Mystic Falls, un fatídico día y descubre que Elena es la viva imagen de su antiguo amor, Katherine, quien cautivó a los hermanos Salvatore. Katherine "a mí me daban dos" Pierce. Entonces, "decide quedarse y conocerla, aún conociendo los riesgos", como se empeña en contarnos en cada inicio de capítulo.

Porque si algo tiene la CW es que se pone muy cansina en lo que a "Previously on"'s se refiere. Otro tic característico de las series de esta cadena, es la música de fondo mientras los protagonistas mantienen conversaciones presuntamente profundas. Al principio, extraña un poco, pero muy pronto acabas por acostumbrarte, y hasta gusta ese ambiente de vídeo clip. Y hablando de vídeo clips...


En TVD tenemos también chicos estupendos sin camiseta. Otro rasgo característico de CW. No había visto tanto destape gratuito desde que a Sabrina se le salió un pecho en Nochevieja. Pero, ¿quién soy yo para juzgar?

¿Y quién es nadie para juzgar si yo soy el público objetivo de este tipo de series? Tenía que decirlo. The Vampire Diaries es adictiva: 22 episodios en una semana. The Vampire Diaries me ha divertido tantísimo, que... "I'm seventeen again". Especial mención a Noechan, con quien he visto y comentado esta serie paso a paso. Sin ella no hubiese sido tan divertido. En cada episodio ocurren multitud de cosas, no te dan descanso, es muy salvaje, y es una serie ideal para acabar diciendo, con los ojos muy abiertos "oi oi oi oi oi...". Pero sigo con los destapes gratuitos:

Escena de conversación muy trascendental entre los hermanos Salvatore en el tercer o cuarto episodio. Damon aparece con el torso desnudo y Stefan con una camiseta interior; fiesta de Halloween del instituto, a la que Elena acude disfrazada de enfermera cachonda (lo que me quedaba por ver): el hijo del Alcalde va vestido de... ¿emperador romano?... bueno, la cuestión es que va semi desnudo.

Pero el recopetín fue el día en el que Elena se lleva Stefan a un lavado de coches que han improvisado los estudiantes en el parking del instituto: con un fondo de cuerpos jóvenes esculturales de ambos sexos, mojándose y enjabonándose, un señor mayor con alzehimer le hace a Elena una de las declaraciones más importantes de la serie. Quiero una casa con vistas a CW ya.

Aunque a Pere le moleste, no puedo evitar comparar The Vampire Diaries con Gossip Girl. Pero prometo que lo hago sólo por la estética de las jóvenes extremadamente delgadas (¡lo que deben de ahorrar en catering!) y los chicos musculaditos, amén de los alisados estilo japonés (Elena pronto pasó a ser conocida como Peloliso).

Y la otra serie a la que me recuerda es Angel, porque uno de los protagonistas, Stefan, es el típico vampiro que rechaza la sangre humana, que vive atormentado por su condición de vampiro y que se enamora perdidamente de una mortal. Lo que conocemos comúnmente como un triste, y volviendo a Anne Rice, lo que en parte era el personaje de Louis. Durante esta primera parte de temporada, Stefan y Elena se dirán mil veces "te quiero pero lo nuestro es imposible".

Como Stefan es tan aburrido, mejor os cuento sobre su hermano: Damon Salvatore, también conocido como Somergrijander o Grijalder, a secas. Somergrijander es Boone, de Lost, con la misma mirada torcida de perturbado, la misma cara de muñeco diabólico cuando sonríe y las mismas orejas horribles.

Pero en TVD, Somergrijander hace un papelón de psicópata despiadado que lo convierte en absolutamente irresistible. Desde su primera aparición, Damon deja claro que él va a llevar el peso de la serie y que él va a ser el personaje interesante, cachondo y... psicópata. Porque es un asesino psicópata despiadado y sin alma, de la cabeza a los pies.

Hay muchos grandes momentos en los primeros episodios de la serie, curiosos, divertidos... como el que tiene lugar al inicio del capítulo número 3: Friday Night Bites. Ver esta serie representada por los actores que trabajan en ella es grande, pero verla representada por Crítico en Serie, en una terraza de Rambla de Catalunya una tarde de viernes de primavera, es... Es Friday Afternoon Bites, sin duda.

Os dejo esta captura, ya que insertar el vídeo ha sido misión imposible. Aquí está el link a Youtube

Los vampiros de The Vampire Diaries llevan el "glamour" hasta el extremo, pueden hipnotizarte para que hagas, pienses o recuerdes cualquier cosa. Damon es un máster del control mental y lo usa para conseguir lo que quiere cuando quiere.

Tampoco se corta un pelo a la hora de matar. Aunque en algún momento ponga cara de bueno, o suelte un discursito que pueda hacerte pensar que ha entrado en razón, al cabo de 0.2 te estará rompiendo el cuello, chupando la sangre o arrancando el corazón sin pensárselo. Sus crímenes siempre son ultra-rápidos y a la vez elegantes. ¡Artista! Su sentido del humor, que le lleva a estar bromeando continuamente con fina ironía, también ayuda a que el personaje destaque por encima de Stefan el Triste, Peloliso, la bruja Bonnie y el resto de la pandilla.

En TVD encontramos todos los estereotipos en cuanto a personajes que pueden coexistir en este tipo de series: el ex novio de la protagonista, que sigue colado por ella; el chico misterioso recién llegado, el hermano pequeño descarriado, los adultos responsables que esconden secretos y no pintan nada, y la cougar del pueblo.

Bonnie es la mejor amiga de la prota. Aparece y desaparece como el Guadiana. Es una bruja que desciende de una estirpe de brujas super poderosas y ella y su abuela tendrán un papel bastante importante. Damon tiene una misión y las necesitará para llevarla a cabo. El inesperado desenlace dará lugar a nuevas tramas y a la aparición de nuevos personajes, algunos de ellos, ya vistos en flashbacks (bastante lamentables estéticamente hablando) que nos muestran el pasado remoto de los Salvatore.

Pero para nuevos personajes, destaca Alaric, un profesor que llega para sustituir a otro al que Damon quita de en medio con una rapidez increíble, ante los ojos atónitos del atontado de su hermano. Alaric sabe mucho más de lo que cuenta, ha llegado a Mystic Falls con un propósito y además, es muy guapo. Se abre la puerta de clase y entra un profe cañón. Conclusión: este tío será importante.

Tuve que intentar explicarle a alguien que no ve la serie quién es Alaric. Ahí me di cuenta de cuán grande y complicado es este culebrón. Y para mí culebrón no es despectivo. Cuando intenté explicar su origen, y lo que más tarde descubrimos de él, tuve que hacer referencia a un mínimo de tres personajes, relacionarlos con él y a la vez entre sí, remontarme un par de generaciones atrás y volver luego al presente haciendo mención a un secreto desvelado. Explicarlo sin spoilers es misión imposible. La serie avanza, la trama se complica y no dejan de aparecer nuevos personajes. TVD es de todo menos simple.

No puedo cerrar esta primera entrada sobre TVD sin retomar la idea de que esta serie juvenil es, ante todo, salvaje. Y cuando digo salvaje, digo que no escatima en escenas impactantes: si hay que mostrar sangre, o hundirle a alguien los ojos en la cara, se hace, y no se anda con rodeos a la hora de eliminar personajes que parecía que iban a tener bastante protagonismo en la historia. No es recomendable hacerse fan de nadie o de casi nadie en esta serie, porque corres el riesgo de quedarte sin favorito en lo que Damon tarda en desgarrar una carótida.

Aunque en la primera parte de la temporada pasan muchas cosas interesantes, la avalancha de what the fucks, personajes interesantes, y situaciones rocambolescas, tienen lugar a partir de la segunda mitad de temporada, o más concretamente, a partir del capítulo 11, sobre lo que ya escribiré en otro post.

CONTINUARÁ... oh, sí...